jueves, 17 de marzo de 2016

La aventura de pedalear hasta Cerro Colorado

Primer día de marcha. Mis viejos me despidieron con una chaya de papel picado, besos y chistes. Estaba nubladito, hermoso para pedalear. Salí pensando en que finalmente mi vida tomaba un rumbo nuevo, el que yo había soñado hace mucho.



En el asfalto la bici andaba de maravilla y el carrito también. Encontré muchas caras mirando sorprendidas mi pinta. Pasé por la casa del Javi y la Toña, dos cuenteros amigos que viven en Unquillo y que me convidaron mate, abrazos, buena energía y algo más. Cuando entré a Rio Ceballos comenzaron a caer un par de gotas. Me esperaban en casa de Nadina, gran cuentera, unas tremendas milanesas y una charla bien suculenta. Pero las cuatro cuadras de tierra, arena y piedra suelta en subida (bien brava) fueron reveladores: iba con mucho peso. Hice una cuadra con mucho esfuerzo, hasta que derrapé y el carro se fue hacia la banquina. Me bajé. Lo que me costó sacarlo de ahí, a puro arrastre. Cuando pude estabilizar la bici y mis ansiedades volví a subir intentando pedalear. Media cuadra después, plena subida, el carro me tiraba hacia atrás como si alguien pedaleara en dirección contraria: otra vez me tuve que bajar. Empecé a maldecir a la calle, a la bicicleta, al carro, a mí mismo, a la lluvia. Faltaban 100 metros para la casa de Nadina y el carro se me iba hacia atrás, la bici se me doblaba y no sabía de dónde agarrar la bici. Si frenaba era lo mismo porque la piedra suelta impedía el agarre y cuando puse una de las patas del carro para que sirva de “ancla”, ésta se dobló y fue peor. Cuando finalmente pude acomodarla y acomodarme, subí a la bici y de un envión salí de la subida. 50 metros de calle de tierra plana me hicieron llegar, bastante mojado, al calor de un hogar que ya emanaba aroma a milanesa. 

Conclusión: volví al punto de partida y decidí dejar el carro por ahora. Lo usaré en regiones llanas, con asfalto, donde la exigencia no sea tanta. Volví para sumar más alforjas y llevar todo encima de la bici. Volví para entenderme y descubrirme entre lo que debo atender y escuchar de otros que ya tienen experiencia, y lo que necesito descubrir por mí mismo en situaciones límite. No seré ni el primer ni el último viajero que debe volver al punto de partida para reacomodarse y volver a salir. 

viernes, 11 de marzo de 2016

GRACIAS totales


Ya nació. Mi viaje soñado acaba de comenzar y está dando sus primeras rodadas por rutas cordobesas. Hay tanta gente que ha puesto algo de sí para que vivir de viaje sea posible, que es necesario decir GRACIAS, así con mayúsculas, así a los gritos, así en un susurro de abrazo.

GRACIAS a mi familia, mi viejo Salvador, mi mamá Mirta, mis hermanas Cynthia y Melisa, mi sobrino Mateo… que de a poquito fueron aceptando la realidad de lo que se venía. Que me bancaron sin cuestionar nada, apoyándome en todo, bendiciéndome en la partida. Porque en el seno de ese hogar mamé el amor por la bici, por el contar historias, por el salir de viaje, por el disfrute de la locura linda y el compartir.

GRACIAS a mis amigos y amigas de cada lugar donde participé, la escuela Narracuentos, la Escuela Hospitalaria Atrapasueños, los talleres de trapecio fijo y tela, los espacios de talleres, los chats nacionales e internacionales; que con sus palabras y escuchas, sus preguntas, su “¿y si te pasa esto…?” me ayudaron a darle cimiento a esta aventura.

GRACIAS a mi gran amiga Corina, con la cual construimos una amistad de fierro, chipá y carnaval en estas semanas previas al viaje. Gracias por la hospitalidad, por el aguante, por ser parte de un modo tan fuerte.

GRACIAS las personas que se coparon en la mini campaña de financiamiento, me dieron una mano enorme para terminar de alistar el equipo. Gracias por confiar en este sueño, en esta locura y decidir ser parte.

GRACIAS a toda la gente que está presente y que no puedo nombrar acá porque la lista sería inmensa, pero sepan que viajan conmigo es un rincón de este corazón que pedalea.

En breve subo info de la ruta que estoy haciendo, el plan de viaje y algunas cosas locas que me han ido pasando estos días. El próximo post arranca así:

"- ¡Hermano! ¡¡¡Si tuvieras un camión qué le ponés encima!!! - me gritó un remisero al verme pasar en esa mañana de llovizna..."

Abrazo cuenteroooo!

viernes, 12 de febrero de 2016

Tres cortitos de verano

Tres cortitos de verano


La foto de Daniela

Cuando terminó de ducharse, Daniela tomó la toalla y vio sobre el botiquín del baño su celular. Pensó en qué momento se distrajo como para entrar al baño con él, cosa que no hacía nunca, pero no encontró una respuesta. Lo que sí encontró fue la sorpresa de sentir cómo una sensación le recorría el cuerpo: tuvo deseos de tomarse una foto.

lunes, 4 de enero de 2016

Sincericidio de año nuevo

Dice Hernán Casciari acerca de su blog "Cada vez que me aburro, le cambio el diseño y ¡zácate!, ya es un cuaderno nuevo". Creo que a mí me pasa algo parecido.

Arranca el 2016 y el viaje está cada vez más cerca, así que una lavada de cara al blog no le viene mal.  Sobretodo por que el 2015 fue un año bravo, de esos que te mandan al fondo, bien al fondo de lo que sos y desde ahí tenés que reinventarte. Tuve que sincerarme conmigo mismo y aceptar que tenía un sueño por cumplir y que ese sueño era un proyecto de vida. Un proyecto que alimentaba secretamente día a día, año a año desde mi adolescencia y que a veces dejaba entrever pero nunca salió a relucir entero.

Vivir de viaje. Y en bicicleta. Y en el camino ir cantando, contando cuentos. Solo. 
Pero en vez de tener la valentía de concretarlo me fui convenciendo que otros caminos eran mejores: una pareja estable, una casa, un trabajo seguro dentro del sistema, etc, etc. Y sí que fui feliz con todo eso, pero a medida que los fines de año se acercaban yo veía un viaje en puerta y me distraía de lo que había elegido como importante: ponía el piloto automático en el trabajo, era un novio desatento y egoísta, pensaba más en mi bici que en lo que necesitaba la casa, miraba rutas solitarias en vez de destinos compartidos... y así.
De a poco me iba convirtiendo en alguien difícil de aguantar, de entender, de querer.
Hasta que llegó el 2015 y me arrasó. 


martes, 3 de noviembre de 2015

Nocturna (cinco microcuentos de amor)

Les quiero compartir cinco cuentos que escribí y tenía guardados entre papeles y archivos digitales. El quinteto habla de amor, o de algo parecido al amor. Más que nada, del enamoramiento, para ser más precisos... 
Todos transcurren en la noche. La luna, las estrellas y el cielo negro son escenarios, ambientes que permiten besos, pasiones, ternuras, sorpresas. Ojalá los disfruten.
(Haciendo click en el dibujo le suman sonido de fondo con unos músicos callejeros increíbles)

Nocturna(cinco microcuentos de amor)

viernes, 23 de octubre de 2015

"¡ Contate ése !" (cuando un cuento se transforma en hit)

Todos los cuenteros tenemos un hit


Un caballito de batalla. Un clásico. Un "Música ligera" o "No me arrepiento de este amor". Todos y todas. Ese cuento que nos salva y nos ampara ante un público difícil. Esa historia que nos saca campeones y vuelve loca a nuestra hinchada. "¡Contate el de Don Frasquito!...¡Contate el de la piscina!... ¡Contate el de la Yoli!!!" piden a los gritos miles y miles de fans... (bueno, casi). Aunque preguntemos "¿no quieren escuchar éste nuevo que aprendí?", asegurando que será un exitazo... No. La gente ama los hit's. Y todo cuentero tiene uno.

Todos los cuenteros tenemos un hit. Un caballito de batalla. Un clásico... ¿Cuál es el tuyo? http://www.cuentosencamino.com/2015/10/cuando-un-cuento-se-hace-hit.html#
foto de Germán Saez

domingo, 27 de septiembre de 2015

Entrevista a Pep Bruno: "los cuentos exigen verdad"

A veces las vueltas del camino se tornan  realmente incomprensibles. Hace un tiempo atrás encontré en la web el trabajo de Pep Bruno, un cuentero y cuentista español; y al interesarme mucho su propuesta le mandé una entrevista por correo. Pep me contestó enseguida, pero no la publiqué por comenzar a tener problemas con el blog, lo que desencadenó en la última modificación de estética y algunas cositas más. Y la entrevista ahí esperando. Entonces me entero que Pep viene a Córdoba, en fechas complicadas para este servidor, pero automáticamente pensé: ¡la hacemos en vivo!. Y otra vuelta más daba el andar: por una razón u otra no pudimos encontrarnos. La próxima será, porque si uno no confía en "las próximas", mas vale que deje de caminar.
Que disfruten de estas palabras, con ustedes... ¡Entrevista a Pep Bruno!



miércoles, 23 de septiembre de 2015

Adaptar un cuento según el público, ¿es posible?

Hace poco me pidieron un espectáculo para escuela secundaria. Todo un desafío, ya que contarle cuentos durante 50 minutos a más de 400 adolescentes no es una tarea que pueda catalogarse de sencilla (si es que contar cuentos es sencillo). 

Entonces me puse a repasar las historias de mi repertorio que pudieran ser atractivas para los chicos, pero comprobé que con ellas iba a naufragar en ese mar de hormonas. Todas muy lindas, sí... pero en su conjunto imposible pensar en sostener tantos minutos de atención e interés. 
Entonces me puse a leer y leer. Cuentos y más cuentos: terror, amor, humor; los géneros inundaban con sus historias cada rato que tenía disponible para la lectura, pedí recomendaciones (que fueron muchas y yo agradecido). Pero aún así no podía encontrar la historia que me conectara con ellos. Es decir: sentir que tal o cual cuento me haría cómplice, me diera la llave de su atención, me posibilitara generar risas, suspiros, pensamientos... Nada. Y la fecha se acercaba. Y la presión aumentaba. ¿Qué cuentos les iba a contar? La ansiedad me carcomía los días.

                               ¿Se puede adaptar un cuento a cualquier público?